FLOREAL GORINI
Temple
revolucionario
Se cumplen diez años del fallecimiento de
uno de los
fundadores del movimiento cooperativo
en la Argentina. Miembro del Comité Central y de la Comisión Política del PC,
como diputado nacional impulsó numerosos proyectos en favor de los trabajadores.
fundadores del movimiento cooperativo
en la Argentina. Miembro del Comité Central y de la Comisión Política del PC,
como diputado nacional impulsó numerosos proyectos en favor de los trabajadores.
El 4 de octubre de 2004 nos dejaba el camarada Floreal Gorini.
Había nacido en 1922 en el seno de una familia comunista
y su vida estuvo signada por la lucha y la construcción social. Militante
comunista de tiempo completo, se destacó en la actividad sindical, cooperativista
y política.
Fue diputado nacional entre 1995 y 1997. Como empleado bancario del
Banco Industrial, desarrolló su vocación combativa y fue protagonista, como
secretario adjunto de la Asociación Bancaria en la nueva dirección surgida de las
luchas del año 58 por las que fue encarcelado. Cumplió un papel protagónico en la
histórica huelga del 59, enfrentando los ajustes promovidos por la deriva frondicista.
En función del Plan Conintes (Conmoción Interna del Estado), decretado poco
tiempo antes por el gobierno desarrollista, los huelguistas fueron “militarizados”;
así sufrió persecución y pérdida del puesto de trabajo.
A partir de la fundación del Instituto Movilizador
de Fondos Cooperativos en1958, fue un activo dirigente y promotor del
cooperativismo de crédito. Con su visión de clase entendió la necesidad
de la defensa del mercado interno y la plena
ocupación, difundió el autoahorro a pequeños sectores productivos que tenían cerrada
la posibilidad de crecimiento, ahogados por el control financiero
que ejercían los monopolios en un país que
ya estaba insertándose en la división internacional del trabajo afianzando sus vínculos
con los organismos multilaterales de crédito (FMI, BM)
Miembro de la Comisión
Política del Partido Comunista, siempre bregó desde los lugares en que le tocó
actuar por la unidad del movimiento popular, destacándose en espacios comunes por
su disposición a
construcciones plurales, sin dogmatismos pero
con la firmeza de un revolucionario cabal.
Fue un atento sostenedor del proceso surgido
de la Revolución de Octubre y conoció de cerca la construcción alternativa al
capitalismo más avanzada de la historia. Fino observador, intuyó en sus
visitas algunas de las contradicciones internas
que más tarde coadyuvarían a su caída. Sin embargo, esa amarga experiencia para
el futuro del socialismo no lo intimidó y fue uno de los primeros
que atribuyó a la ofensiva cultural del
imperialismo una de las causales de aquel fracaso. Estas conclusiones marcarían definitivamente
los objetivos de la última etapa de su fructífera existencia.
Producto de aquella vocación frentista, línea
del Partido, se postuló a diputado nacional incorporándose a la Cámara en 1995.
Su paso por el Parlamento dejó una huella indeleble. Presentó gran número de proyectos entre los que se destacan
el de la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final que protegían
a los represores y genocidas gestados por la dictadura, proyecto
que, archivado en ese momento, se convertiría
en ley tiempo después y permitiría el juzgamiento de los asesinos y sus
cómplices.
Amigo de Fidel Castro y Hugo Chávez, puso a disposición de los
transformadores procesos que encabezaban cuadros
y experiencia adquirida en la construcción del movimiento solidario argentino.
Aquella experiencia del desmantelamiento de
la Unión Soviética y sus aliados del este europeo, más algunos intentos de
dinamizar al cooperativismo en el nuevo escenario del neoliberalismo que no prosperaron -cajas solidarias entre
jubilados, cooperativas de vendedores para construir una cadena solidaria entre
la producción y la distribución, una cooperativa de cartoneros-
pusieron en evidencia cuánto había calado el
individualismo en la subjetividad del pueblo y se dispuso a dar la gran batalla
ya descripta por Fidel siguiendo a Martí: la batalla cultural.
Poniendo todo su empeño y talento definió
como objetivo construir un bastión en esa batalla. Con el apoyo del movimiento
cooperativo, fundó, en 1998, el Centro Cultural de la Cooperación, que hoy lleva su nombre.
En plena crisis del 2001, cuando todo se
derrumbaba, se levantaba en plena calle Corrientes, en el centro deBuenos Aires,
el edificio central del Centro Cultural, que fue inaugurado con un importante acto en noviembre de 2002.
Hoy este centro cultural es una verdadera trinchera
del arte comprometido y el pensamiento crítico. Por sus salas pasaron personalidades
artísticas, académicas y políticas de todo el continente.
Claro ejemplo del respeto que despierta en
espacios afines de nuestros países hermanos fueron las visitas del Comandante Hugo
Chávez, del presidente ecuatoriano Rafael Correa y del vicepresidente de Bolivia,
Álvaro García Linera, por mencionar sólo algunos nombres de gran trascendencia.
Aunque su principal actividad se tenga que
dar en una ciudad hostil, gobernada por la derecha, está estrechamente vinculado
a los procesos abiertos en el ámbito nacional en 2003, apuntando el rumbo de la integración de Nuestra América.
Floreal Gorini nos deja un gran ejemplo de capacidad dialéctica y plasticidad
en la lucha contra el enemigo principal.
en la lucha contra el enemigo principal.
Ya sea incorporando a un gremio de saco y
corbata a la lucha callejera, ya en la reconfiguración del movimiento cooperativo
argentino, ya como tribuno o como inspirador del Frenapo (Frente Nacional contra
la Pobreza) en los umbrales de la hecatombe del 2001, tuvo claro quién movía los
hilos de la reacción argentina y obstaculizaba todo proceso de integración: el
imperialismo norteamericano.
En la construcción social y política para
enfrentarlo puso toda su energía, su inteligencia y su tenacidad.
Coherente del principio al fin, es un emblema
de comunista cabal, y así le cabe que lo recordemos con el gran saludo latinoamericano
en palabras de su admirado Che: ¡Hasta la victoria siempre Floreal!
Fuente:
Nuestra Propuesta
Semanario del Partido Comunista
de la Argentina
Número 1173
9 de octubre de 2014

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